... y en pensamientos.

Publié le par Curro Zuloaga

Bruxelles, Belgique, 18 de enero de 2008

Este año es bisiesto, ¿lo sabíais?. Un amiguete me dijo que iba a venir a verme a Bruselas el 29 de febrero... "¡qué gracioso!" - le dije. "No tío, que no es coña, este año es bisiesto". Por eso lo sé :-) Nos deberían dar un día más de vacaciones los años bisiestos, ¿no?.

Bueno que se me pira la fresa, princesa. Lo prometido es deuda. Llega con un poco de retraso este artículo, pero llega, que es lo importante. Después de las "ajetreadas" vacaciones que os contaba en el artículo anterior, la "vuelta al cole" no ha sido fácil, y encontrar el tiempo para escribir menos aún. 

En fin, basta de excusas. ¡2008! Aparte de ser bisiesto, personalmente me he planteado 2008 como el año en el que me reconcilio con el mundo, el año en el que dejo de daros la muerga con lo injusto que es el mundo, con lo mal que hacemos las cosas, con lo insostenible de nuestra economía... veis, ya estoy de nuevo, si es que no tengo remedio :-)

En serio, la idea es que hay que ser feliz. Es cierto que en los últimos dos años de mi vida he aprendido mucho de nuestro planeta y también de como funciona nuestra sociedad. Y aprender es vivir, como decía... no sé pero seguro que lo decía alguien. Ese es el lado positivo. El negativo es que quieres que todo cambie, aún si no tienes ni puta idea de por donde empezar. Y te frustras. Te frustras mucho. Hasta que te das cuenta que tienes que cambiar tu forma de tomarte las cosas o estás destinado a ser infeliz el resto de tus días.undefined

Voilà!! Y en ese punto estoy ahora. No en el de ser infeliz, sino en el de no romperme la cabeza. Por supuesto que seguiré buscando un trabajo que me llene y que sea acorde con mis creencias; por supuesto pienso hacer todo lo que pueda en casa y en mi vida diaria por cuidar mi hogar, mi barrio, mi ciudad, mi planeta y a los que en él vivimos. PERO eso no me puede llegar a agobiar; mi felicidad es también importante. Así que si un día tengo que comprar comida no orgánica, comprar algo de ropa que no sea de comercio justo o utilizar papel no reciclado, pues tampoco me tiene que causar un trauma. Y si hablo del Gran Hermano en lugar de la última cumbre de las Naciones Unidas, pues hay que disfrutar la conversación igualmente.

Hablar con mi familia y mis amigos estas navidades me han ayudado a tener una visión un poco menos trascendental del mundo, más real al fin y al cabo. "Haz lo que puedas y sé feliz aunque no consigas cambiar el resto". O más pragmáticamente aún: "cállate ya y vamos a emborracharnos". En fin, frases profundas que me han ayudado a decidir tomarme las cosas de otra manera y apaciguar un poco esa batalla interna que me iba a volver loco.

Pues eso, que os agradeceré de todo corazón un "cállate pesao" o un "Curro, que te vas por las ramas" en nuestras próxima conversación, ya sabéis, la próxima vez que los círculos de nuestras vidas se entrelacen.

Como siempre, sus quiere,

 
                                                                            -curro-


Foto: os dejo con un "smiley", que espero os saque una sonrisilla ;-)

Publié dans Pequeños viajes

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