Lo que el ojo no ve
Bruxelles, 12 de junio de 2008
Estimados lectores:
Hoy cumplimos años. Bueno, lo cierto es que los cumplimos hace unos días, pero la inspiración lleva esquivándome un tiempo. Para hacerlo más romántico, imaginemos que escribo el día del "cumpleaños":
Tal día como hoy, hace dos años, la idea de crear un espacio donde escribir mis aventuras finalmente se concretaba. Recuerdo sentarme, tal como lo hago ahora, en un sofá, delante de una mesa baja, donde se encontraba este mismo portátil desde el que hoy escribo. Me encontraba entonces en Kunming, China, a punto de comenzar uno de los episodios más apasionantes y que más me han marcado en mi vida... hasta ahora.
Muchas cosas han cambiado desde entonces: para empezar, somos dos años más viejos; dos años más sabios, me atrevería a decir; o dos años menos inocentes, depende de si nos gusta ver la botella medio llena o medio vacía. Más aún, nos hemos dado cuenta de que esta paradoja sabiduría-ingenuidad nos acompañará para siempre: es evidente que cuanto más variadas sean nuestras vivencias, más cosas diferentes hagamos y más busquemos lo extremo, más aprenderemos de la vida, y por lo tanto más bagaje llevaremos con nosotros para ayudarnos a tomar futuras decisiones. Estas decisiones marcan el rumbo de nuestra vida, y las estamos tomando continuamente. La mayoría de ellas son tan triviales que ni siquiera tenemos la sensación de estar decidiendo: sabemos, por ejemplo, que la comida se ingiere por la boca porque, cuando éramos peque intentamos la manera nasal... sin éxito; sabemos, más en serio, que si queremos tener la ropa seca mañana por la mañana, hay que tenderla hoy; sabemos el tipo de personas con las que querremos compartir nuestro tiempo, o al menos con quién no queremos malgastarlo. No sé si me seguís: decidimos todo el tiempo, y lo hacemos en base a lo que ya sabemos. Cuanto más sabemos, más fácil es tomar la decisión "acertada". Todo esto nos hace más sabios, más experimentados. Pero también menos ingenuos: esa capacidad de ser sorprendido, de tener incógnitas - y hasta de querer tenerlas, se va desvaneciendo. La inocencia deja paso a la reivindicación; el saber estar invade a la espontaneidad. Maduramos. "Sólo" nos queda conseguir no pasarnos de madurez: conseguir poner esa sabiduría que hemos acumulado de nuestra parte, ponerla a perseguir lo que nos gusta, en lugar de simplemente evitar lo que nos disgusta. Centrarnos, en definitiva, en lo que queda de la botella, no en lo que ya nos hemos bebido.
Muchas otras cosas en la vida, sin embargo, no implican cambios tan trascendentales. Sabemos que, para hacer frente a todas estas cuestiones filosóficas (y a otras muchas cosas menos profundas), tenemos a los nuestros para acompañarnos. Sí, los mismos de siempre. De entre los míos, y volviendo al tema del artículo, muchos (algunos) me habéis leído en estas páginas durante estos dos años. Se me ocurrió que, a modo de regalo de cumpleaños, estaría bien dejaros ver un poco de "lo que el ojo no ve" de este blog. Es el número de visitas y páginas vistas durante estos dos años. Os lo he puesto en las dos gráficas que acompañan al artículo. Vamos a comentarlas (deformación profesional):
- Hemos tenido unas 200 visitas por mes de media en estos dos años. Esto significa unas 7 diarias de media.
- El número de páginas vistas por visitante ha cambiado muchísimo. Esto ha dependido clarísimamente de las fotos. Al principio del todo (verano 2006), colgué las fotos de los viajes a China y Marruecos. Son sin duda las más espectaculares, y además el blog era entonces una novedad, así que cada persona que visitaba la página veía casi 20 páginas de media. Después de eso, y durante casi un año (septiembre 2006 a julio 2007), los picos en páginas vistas coinciden más o menos con cuando se colgaban nuevas fotos de la estancia en Canadá; los visitantes veían entonces entre 5 y 10 páginas de media por visita, dependiendo del mes. Después de eso, y por motivos de espacio y facilidad, decidí "deslocalizar" las fotos a otra página web (www.currozu.fotopic.net); a partir de agosto 2007 vemos como el número de páginas vistas se estabiliza entre 2 y 3 por visita.
- Ahora mismo, las cifras parecen bastate estables en 2.5 paginas vistas por visita, y un poco más de 200 visitas por mes. Esto significa unas 500 paginas vistas por mes. Estas son cifras con las que me siento contento, la verdad.
Bueno, basta de deformación profesional. Siguiendo con esta costumbre mía de no sólo poner las cosas en cifras, sino también intentar ir más allá de ellas, os diré que lo que más ilusión me hace como redactor de este espacio es saber que aquellos que no veo a menudo saben más o menos qué pasa en mi vida. Saber que os interesa, y que disfrutáis leyendo es - valga la pedantería - más importante que cuántas personas ven la página.
Sus quiere,
-curro-
Imagen: número de visitas mensuales y número medio de páginas por visitante durante los dos primeros años de "Around the World"
Estimados lectores:
Hoy cumplimos años. Bueno, lo cierto es que los cumplimos hace unos días, pero la inspiración lleva esquivándome un tiempo. Para hacerlo más romántico, imaginemos que escribo el día del "cumpleaños":
Tal día como hoy, hace dos años, la idea de crear un espacio donde escribir mis aventuras finalmente se concretaba. Recuerdo sentarme, tal como lo hago ahora, en un sofá, delante de una mesa baja, donde se encontraba este mismo portátil desde el que hoy escribo. Me encontraba entonces en Kunming, China, a punto de comenzar uno de los episodios más apasionantes y que más me han marcado en mi vida... hasta ahora.
Muchas cosas han cambiado desde entonces: para empezar, somos dos años más viejos; dos años más sabios, me atrevería a decir; o dos años menos inocentes, depende de si nos gusta ver la botella medio llena o medio vacía. Más aún, nos hemos dado cuenta de que esta paradoja sabiduría-ingenuidad nos acompañará para siempre: es evidente que cuanto más variadas sean nuestras vivencias, más cosas diferentes hagamos y más busquemos lo extremo, más aprenderemos de la vida, y por lo tanto más bagaje llevaremos con nosotros para ayudarnos a tomar futuras decisiones. Estas decisiones marcan el rumbo de nuestra vida, y las estamos tomando continuamente. La mayoría de ellas son tan triviales que ni siquiera tenemos la sensación de estar decidiendo: sabemos, por ejemplo, que la comida se ingiere por la boca porque, cuando éramos peque intentamos la manera nasal... sin éxito; sabemos, más en serio, que si queremos tener la ropa seca mañana por la mañana, hay que tenderla hoy; sabemos el tipo de personas con las que querremos compartir nuestro tiempo, o al menos con quién no queremos malgastarlo. No sé si me seguís: decidimos todo el tiempo, y lo hacemos en base a lo que ya sabemos. Cuanto más sabemos, más fácil es tomar la decisión "acertada". Todo esto nos hace más sabios, más experimentados. Pero también menos ingenuos: esa capacidad de ser sorprendido, de tener incógnitas - y hasta de querer tenerlas, se va desvaneciendo. La inocencia deja paso a la reivindicación; el saber estar invade a la espontaneidad. Maduramos. "Sólo" nos queda conseguir no pasarnos de madurez: conseguir poner esa sabiduría que hemos acumulado de nuestra parte, ponerla a perseguir lo que nos gusta, en lugar de simplemente evitar lo que nos disgusta. Centrarnos, en definitiva, en lo que queda de la botella, no en lo que ya nos hemos bebido.

Muchas otras cosas en la vida, sin embargo, no implican cambios tan trascendentales. Sabemos que, para hacer frente a todas estas cuestiones filosóficas (y a otras muchas cosas menos profundas), tenemos a los nuestros para acompañarnos. Sí, los mismos de siempre. De entre los míos, y volviendo al tema del artículo, muchos (algunos) me habéis leído en estas páginas durante estos dos años. Se me ocurrió que, a modo de regalo de cumpleaños, estaría bien dejaros ver un poco de "lo que el ojo no ve" de este blog. Es el número de visitas y páginas vistas durante estos dos años. Os lo he puesto en las dos gráficas que acompañan al artículo. Vamos a comentarlas (deformación profesional):
- Hemos tenido unas 200 visitas por mes de media en estos dos años. Esto significa unas 7 diarias de media.
- El número de páginas vistas por visitante ha cambiado muchísimo. Esto ha dependido clarísimamente de las fotos. Al principio del todo (verano 2006), colgué las fotos de los viajes a China y Marruecos. Son sin duda las más espectaculares, y además el blog era entonces una novedad, así que cada persona que visitaba la página veía casi 20 páginas de media. Después de eso, y durante casi un año (septiembre 2006 a julio 2007), los picos en páginas vistas coinciden más o menos con cuando se colgaban nuevas fotos de la estancia en Canadá; los visitantes veían entonces entre 5 y 10 páginas de media por visita, dependiendo del mes. Después de eso, y por motivos de espacio y facilidad, decidí "deslocalizar" las fotos a otra página web (www.currozu.fotopic.net); a partir de agosto 2007 vemos como el número de páginas vistas se estabiliza entre 2 y 3 por visita.
- Ahora mismo, las cifras parecen bastate estables en 2.5 paginas vistas por visita, y un poco más de 200 visitas por mes. Esto significa unas 500 paginas vistas por mes. Estas son cifras con las que me siento contento, la verdad.
Bueno, basta de deformación profesional. Siguiendo con esta costumbre mía de no sólo poner las cosas en cifras, sino también intentar ir más allá de ellas, os diré que lo que más ilusión me hace como redactor de este espacio es saber que aquellos que no veo a menudo saben más o menos qué pasa en mi vida. Saber que os interesa, y que disfrutáis leyendo es - valga la pedantería - más importante que cuántas personas ven la página.
Sus quiere,
-curro-
Imagen: número de visitas mensuales y número medio de páginas por visitante durante los dos primeros años de "Around the World"
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