Chez moi
Toronto, Canadá, 6 de septiembre de 2006
ET… teléfono… mi casa o E.T. phone home… mucho más fácil en inglés, dónde va a parar! Bueno, pues yo no soy ET, pero ya tengo un teléfono y una casa. Mi número lo mandaré por email a quién lo quiera, que no me da buena espina colgarlo en internet.
Y con respecto a la casa… pfff, no sé ni por dónde empezar. Vivo con otras 12 personas, en la casa de una fraternidad (sí, de esas que nos creemos que sólo existen en las películas de universitarios yanquis). La fraternidad se llama lambda-chi-alpha. Una fraternidad se caracteriza por su carácter religioso, aunque su religión sea mono-mandamiento: amarás a La Fiesta sobre todas las cosas. Yo, aunque viva en esta casa, no pertenezco a la fraternidad. Ocho de los habitantes de la casa sí forman parte de ella, y se llaman hermanos entre ellos.
La casa tiene tres plantas, más un sótano. Cada planta de unos 150-175 m2. El sótano, casi diáfano, con un futbolín, una mesa de billar, unos sofás y una tele gigantes, y una pequeña habitación para la lavandería. También tiene una barra, dónde se vende la cerveza en las fiestas (a $2, muy barato para Canadá). La planta baja tiene un inmenso salón, la cocina y un par de dormitorios. Además tenemos un pequeño jardín con dos o tres barbacoas, y una mesa de ping-pong (o mejor dicho, de beer-pong, pero esa es otra historia y será contada en otro momento). En la primera planta viven 5 personas, todos ellos “hermanos”. Y en la segunda planta, vivimos los “boarders”, es decir, los “no hermanos”, así como el presidente de la fraternidad.
Mi habitación es un desastre: estaba asquerosa cuando llegué, la pintura de las paredes se cae y hay bichitos (de los que no se ven pero pican, nada de cucarachas o cosas así). Por qué c*** la cogí? Pues porque, además de que esos tres problemas anteriores son solucionables (he limpiado, voy a pintar esta semana y van a venir a fumigar la habitación), hay muchas ventajas:
1. Es grande: tiene unos 25m2, más una pequeña cúpula de unos 3m de diámetro donde tengo mi segunda cama (es difícil de explicar, pero con suerte haré un plano de ello). Además, tengo un “armario-despensa” de unos 10m2, donde puedo guardar todo lo que quiera. Y en la parte “básica” de la habitación me caben una cama de matrimonio, dos mesitas, un sillón y un pequeño sofá.
3. Está cerca de la Universidad, de hecho está en el mismo campus, a unos 200m de la biblioteca.
Las fiestas…. ay, las fiestas!!! Este viernes se prepara una gordísima, con al menos 150 personas, así que ya os contaré!
Espero que esto vaya siendo un aliciente para visitarme. Además, el país es precioso y merece la pena ver como viven al otro lado del atlántico, en serio. Es distinto… mejor o peor, eso ya es cosa de cada uno el juzgarlo.