Sur-Norte-Sur

Publié le par Curro Zuloaga

Madrid, España, 24 de julio de 2006

     Después del relax por Cádiz, decidí que me iba a Santander, donde mi padre (Alfredo=Fre) y mi marrastra (Luisa=Lu) andaban de vacaciones la segunda quincena de agosto. Al subir, parada en Sevilla, donde salí a cenar y pasear con Cristina, una amiga de Ana que había conocido la semana anterior. Fuimos por el Barrio de Santa Cruz, con sus calles estrechas al estilo árabe y su multitude de sitios de tapeo. Pasamos por la judería, las calles Agua y Aire, y vimos la catedral, que está preciosa de noche. Velada muy agradable.

    Al día siguiente (miércoles 19) a las 8 de la mañana, cogí un autobús que iba directo de Sevilla a Santander, por la ruta Sevilla-Badajoz-Cáceres-Salamanca-Valladolid-Palencia-Santander. Al llegar, Lu y Fre me recogieron de la estación y nos fuimos a Suances, donde tenían la casita alquilada, a cenar. 

    El jueves fuimos a Bilbao, dónde prácticamente sólo vimos el Guggenheim. El edificio es precioso, con todas sus superficies curvas (excepto el suelo) y todo su arte moderno dentro de él, a veces interesante, pero otras, perdonen mi incultura, yo sigo teniendo la sensación de que nos están tomando el pelo. Había una exposición sobre Rusia (o la Unión Soviética, dependiendo del período), en la que aparte de arte se daban pequeñas nociones de historia. Yo, aprovechando que tenía a mi padre, enciclopedia andante donde las haya (en casa le llamamos el "libro gordo"), aproveché estos dos días para preguntar, preguntar y preguntar sobre política, religión, historia, etc. Se aprende mucho del "libro gordo". Una de las frases que se me quedó grabada, y que resume mucho de lo que hablamos, es que "la iglesia es a la religión lo que los partidos a la política... una putada"

    El viernes fuimos a la playa de San Vicente de la Barquera, que es muy larga y bonita, con la arena muy fina. El tiempo se puso regular y nos fuimos. Cenamos en Santander, donde la gente (no todos, los ricos) tiene unas casitas-palacetes increibles. Algunos palacios, como el de la Magdalena, son públicos y se pueden visitar. Nos tomamos unos pinchos y de vuelta a Suances.

    El sábado de vuelta a Madrid, a pasar el fin de semana. He visto a los de la Universidad, sobre todo a Chuso que se ha llevado todo el año en Firenze y teníamos mucho que contarnos. El sábado salimos los de la Escuela (Manu, Chuso, Neka, Carlitos y yo), e hicimos una típica ruta madrileña (La Pepita-Garaje Sónico-Mader Facker-Vía Láctea... y a dormir). En la cama había marejada, a ratos fuerte marejada...

    El domingo Retiro con Chuso, a hacer un poco de malabares y charlar y vaguear toda la tarde. Por la noche quedé con Fonta, que se va a Japón esta semana y era mi última oportunidad de vernos. Nos contamos los amores y desamores, las batallitas de la primera parte del verano, y nos despedimos hasta... pufff, por lo menos Navidad!

    Esta noche me voy de nuevo a Sevilla, donde estaré mañana, para el miércoles empezar el periplo marroquí. Os mantendré informados.

    Agur!



Foto: Museo Guggenheim de Bilbao

Publicité

Publié dans Pequeños viajes

Pour être informé des derniers articles, inscrivez vous :
Commenter cet article