Viaje alucinante

Publié le par Curro Zuloaga

Kunming, RPC, 6 de junio de 2006

    Un viaje interminable. Ahora escribo desde el French Cafe de Kunming, no puedo creerme que por fin haya llegado. Son las 17:00 hora local, las 11.00 de la mañana en España. Hace exactamente 28 horas que me levanté para coger mi primer vuelo. Desde entonces tres vuelos y un montón de horas de espera en aeropuertos, pero al final, misión cumplida.   

    A las 10:00 salió el vuelo de Madrid a Helsinki, con escala en Stockholm, sólo para dejar y recoger viajeros. La Terminal 4 me ha dejado gratamente sorprendido (estéticamente, ya que funcionalmente aún le quedan algunas cosas por mejorar, en especial la accesibilidad). Si salís desde allí tomadlo con tiempo, es posible que os toque coger las lanzaderas a vuestra puerta de embarque, y eso lleva entre 10 y 25 minutos. 

    Me ha impactado la infinidad de pequeñas islas que hay en las costas suecas y finlandesas. Se ven muy bien porque el vuelo entre las dos capitales es de sólo 40 minutos y no se llega a subir mucho. Tambíén me ha chocado encontrarme a gaditanos en el vuelo. Pero sobre todo, enterarme de que existe una palabra en finlandés (o finés) que tiene seis a´s: määränpäähän, que viene a significar aproximadamente “tiempo restante”, por lo que he podido comprender. “Gracias” se dice kiitos.

    El segundo vuelo, entre Helsinki y Beijing, más curioso aún. Gracias al café acumulado, no he dormido nada en las 8 horas, lo cual me ha dado tiempo para ver dos pelis yanquis para adolescentes nada recomendables, no me extraña que la sociedad americana tenga la fama que tiene viendo los valores que predica uno de los géneros más taquilleros de su cine (por cierto, a este respecto, echadle un vistazo a: http://video.google.com/videoplay?docid=1598174198017667001 NO COMMENTS!). También me ha dado tiempo de leerme más de la mitad de "1984", de George Orwell, libro mítico, sobre todo para los que quieran tener una versión algo más interesante de lo que realmente es el Gran Hermano. Quizás no sea el libro más apropiado para llevar bajo el brazo en un país en que la policía puede plantarse en tu puerta a cualquier hora de la madrugada y registrarla; en el que cuando vuelves de vacaciones te encuentras la casa patas arriba y tu correo electrónico inexplicablemente abierto; en el que numerosas páginas web son vetadas por su contenido no favorable al régimen, etc. Pero esa es otra historia y será contada en otro momento. Como decía, en el vuelo Helsinki-Beijing se sube a 11000 metros de altura, se alcanzan los 60 grados bajo cero y tienes la posibilidad de ver el sol de media noche (no se pone, lo cual es normal teniendo en cuenta la altura a la que se vuela, las latitudes siberianas y la proximidad temporal al solsticio de verano. No he podido ver la Gran Muralla por culpa de las nubes.

    El tercer vuelo, el de Beijing a Kunming. En éste yo era, junto con otro individuo que debía de ser americano, el único occidental (por supuesto los occidentales aquí se saludan, no son muchos). Y es que el vuelo era doméstico, que no quiere decir que te puedas poner la bata y las alpargatas, sino que no sale de China. Así que estás rodeado, pero no parecen peligrosos, más bien todo lo contrario, se empeñan en ofrecerte ayuda (aquí somos guiris, claro). Además me da buen rollo, es como ver al Chino Cudeiro por todas partes, y eso que los de Humor Amarillo son japos. Por cierto, los chinos, con todos sus años de retraso con respecto al mundo occidental, hacen funcionar el aeropuerto de Beijing (en parte, supongo) con paneles fotovoltaicos. A ver si nos sirve de estímulo. 

    Al llegar, Kunming!. Es ésta una “pequeña” ciudad de unos tres millones de habitantes (China cuenta con 20 ciudades que superan los cinco millones de habitantes, y aún le sobran más de mil millones de chinos para repartir por el resto del territorio, acojonante!) . Se encuentra en el sur del país, al norte de Vietnam y Laos, en la región de Yunnan. A Kunming se la conoce como la Ciudad de la Eterna Primavera. Por ahora, 25ºC, una brisa agradable y sólo algunas nubes, no me puedo quejar. Aunque estamos en época de lluvias, así que es probable que la situación no dure mucho. En unos días os cuento más sobre la ciudad. 

    Por cierto, "Viaje alucinante" es el título de una pequeña novela de ciencia ficción de Isaac Asimov, sin duda muy entretenida.

     À bientôt!


Foto: Terminal 4, aeropuerto de Madrid-Barajas

Publicité

Publié dans China

Pour être informé des derniers articles, inscrivez vous :
Commenter cet article