Lijiang (day 1)
Lijiang, RPC, 17 de junio de 2006
Nos levantamos temprano, aunque no tanto como pretendiamos. Desayunamos en el Prague Cafe. Decidimos que nosotros tambien ibamos a la "Montanya Nevada del Dragon de Jade", asi que Jenny nos proporciono informacion acerca de como llegar. Alquilamos una furgoneta (con conductor, lo otro es poco menos que imposible aqui), y nos fuimos camino del parque natural. La mujer que nos llevaba conducia fatal y el coche ademas estaba hecho una mierda. Tanto que en un momento dado se paro y no volvio a arrancar. Nos bajamos y paramos a un par de chicas que tambien subian a la montanya para que nos llevasen. Les dimos 50 yuans, 30 mas de lo que pedian, pero bueno, nos habian sacado de una buena.
Ya al pie del teleferico que sube a la montanya, decidimos que habia que alquilar abrigos (error no haberlos traido... sobre todo Aude, que es de los Alpes y conoce bien el clima de la montanya). Esperamos a nuestro turno en confusion total... los chinos no saben hacer cola, empujan y empujan para llegar los primeros incluso si las entradas estan numeradas o si lo que te espera es mas cola... les da igual, quieren ser los primeros!. Aude me conto que es porque han pasado malos tiempos y estan acostumbrados a luchar por su propia supervivencia. Otros dicen que es porque la unica libertad que tienen en China "is the freedom to be rude" (la de ser maleducados).
Despues de larga espera, y de encontrarme a los cuatro chicos de Hong-Kong que conoci en Dali, por fin llegamos a la cima del teleferico, a 4400 m de altura. Despues de este fin de semana, nos enteramos de que en ese teleferico habia muerto gente en un accidente hace solo 6 meses. En cualquier caso, llegamos sanos y salvos. Desde alli, hay un ascenso por una pasarela hasta 4700 m de altura, nada muy complicado pero con la altura se hace mas dificil respirar. al llegar arriba, habia chinos gritando y quitandose las camisetas, como locos por haber llegado hasta allli... cualquiera diria que habian escalado los 4700 m a pie. Ademas, muchos de ellos nos pedian hacerse fotos con nosotros... somos como una atraccion andante... algunos de ellos no habian visto nunca a un occidenta, y encima el pelo rubio de Aude los dejaba alucinados. Desde la cima se podia ver (y casi tocar) el glaciar mas meridional de china. Se podia ver perfectamente todo aquello de las piedras arrastradas (morrenas) y los surcos en la roca que dejaba el movimiento del mismo.
Despues de la sesion fotografica, bajamos de nuevo al pie del teleferico. El problema de haber dejado tirada a nuestra "chofer" era que ahora no teniamos como volver. Solo quedaban unos pocos minibuses de viajes organizados, asi que nos pusimos a rogarles que nos llevasen. Unos accedieron, asi que nos ves a aude y a mi, sentados por separado entre un monton de chinos, tratando de ser agradables con ellos. A Aude los chicos le preguntaban si yo era su novio, lo cual decian, era una pena. A mi una chica me pregunto si todos los espanyoles eran tan guapos como yo... para dejar el pebellon bien alto dije que no... que eran mucho mas guapos. La verdad es que halaga que te digan cosas asi.
Los chinos no iban directamente a Lijiang, sino priemro a pasar cinco horas por una ciudad ciuyo nombre nunca entendi. Por suerte nos dejaron en una parada de autobus que nos servia... cinco horas con ellos hubiera sido demasiado.
Ya en Lijiang, vimos a Den y Yen y decidimos ir los cuatro a que unos ciegos nos dieran un masaje (40 yuans, 70m minutos). Me gustaria dar envidia y poder decir que fue el mejor masaje de mi vida, pero no, la verdad es que a ratos dolia, pero desde luego los tipos sabian lo que hacian, el problema eramos probablemente nosotros.
Luego cenamos y dimos una vuelta y, mientras Aude se paro a mirar algo, yo vi a un chico rubio que tenia pinta de viajar solo por la calle. Lo pare y le ofreci ir a la montanya juntos el lunes, ya que aude se iba y yo estaba buscando companyeros para hacer la ruta de la "Garganta del Salto del Tigre", que dicen es peligrosa y por eso no queria hacerla solo. Charlamos un rato (su pseudonimo, Diego, su verdadero nombre aun no lo se), y resulta que el chico era un holandes que hablaba espanyol porque habia vivido alli unos cinco anyos. Nos dimos los emails y quedamos en informarnos de nuestros planes. Este personaje resultaria a la postre muy importante en mi viaje.
Nos fuimos a dormir dudando que hacer al dia siguiente, pues el tiempo juega un factor importante en todos los planes que hagas en la epoca de lluvias en China.